lunes, 3 de octubre de 2016

Contemplar la Pasión del Señor

Jesús mismo dijo  a santa Faustina: Son pocas las almas que contemplan Mi Pasión con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasión, les concedo el mayor número de gracias (Diario 737).







 Una hora de meditación de Mi dolorosa Pasión tiene mayor mérito que un año entero de flagelaciones a sangre; la meditación de Mis dolorosas llagas es de gran provecho para ti y a Mí Me da una gran alegría (Diario 369)

Preparación de los dones

El sacerdote toma primero la patena con el pan, y con ambas manos la eleva un poco sobre el altar, mientras dice la fórmula correspondiente; y lo mismo hace con el vino. Las dos oraciones que el sacerdote pronuncia, en alta voz o en secreto, casi idénticas, son muy semejantes a las que empleaba Jesús en sus plegarias de bendición, siguiendo la tradición judía (berekáh; Lc 10,21; Jn 11,41). 
 “En el pan y el vino que llevamos al altar, toda la creación es asumida por Cristo Redentor para ser transformada y presentada al Padre”.

(Sacramentum Caritatis, 47).
(Texto tomado de "Explicación de la Misa", Hogar de la Madre)
Por eso a María le pedimos hoy estas dos gracias: la de comer cada día con nuestros hermanos el Pan del Encuentro en la Eucaristía, y la de caminar por la vida gustando siempre este Pan de la Esperanza grande, el Pan del Cielo. Que ella que le dio su carne al Verbo Eterno para que él pudiera dárnosla a nosotros como alimento de vida eterna, nos despierte el amor por la Eucaristía, por el Cuerpo de Cristo, Pan de Vida.



Homilía de cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires en la Solemnidad del Corpus Christi (17 de junio de 2006)



Memoria Viva

Con estos deseos, con el tono consolador de este diálogo de amor y de Nueva Alianza, nos acercaremos hoy a comulgar con devoción. Dejemos que la memoria Viva del Señor nos gane el corazón, unja de agradecimiento y esperanza todos los rincones de nuestra vida, especialmente aquellos donde no nos animamos a que entre su luz y la calidez perdonadora de su misericordia.

 Homilía del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, a los jóvenes de la arquidiócesis de Buenos Aires en la Solemnidad de Corpus Christi  (13 de junio de 2009)



En torno a María nuestro pueblo come con gusto el Pan del Encuentro, la Eucaristía, Cristo vivo.  (Papa Francisco).

Salmo de Acción de Gracias

En reconocimiento a la Alianza con Dios, el salmo da gracias al Señor recordando el gesto ritual de alzar el cáliz.

“Alzaré la copa de la salvación e invocaré el Nombre del Señor”.
¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación  e invocaré el Nombre del Señor. .
¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! Yo, Señor, soy tu servidor,  tu servidor, lo mismo que mi madre: por eso rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza, e invocaré el Nombre del Señor. Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo. (Salmo 115,12-13.15-18).

María Auxiliadora

En el cielo nos quedaremos gratamente sorprendidos al conocer todo lo que María Auxiliadora ha hecho por nosotros en la tierra. (San Juan Bosco)



“La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana”.  (San Juan Bosco)